El Sindicato de Trabajadores del Congreso (Sintracor) ha obtenido una victoria legal relacionada con el pago de prestaciones laborales adeudadas desde hace varios años. Este fallo, derivado del despido de 32 trabajadores durante la gestión del exdiputado Mario Taracena, obliga al Congreso de la República a pagar un retroactivo salarial a los afectados. La decisión ha motivado a otros trabajadores sindicalizados a solicitar acuerdos con la Junta Directiva para recibir el mismo beneficio.
El conflicto laboral se originó en 2016, cuando el entonces presidente del Congreso, Mario Taracena, impulsó una serie de despidos que afectaron a decenas de trabajadores sindicalizados, argumentando la reestructuración del personal. Los trabajadores, amparados por Sintracor, llevaron el caso a los tribunales, exigiendo la restitución de sus derechos laborales y el pago de salarios atrasados.
Tras años de litigio, la justicia falló a favor de los trabajadores, ordenando al Congreso pagar un retroactivo salarial por el tiempo en que estuvieron cesados. Esta medida representa una carga económica significativa para el Legislativo, que ahora enfrenta la presión de otros empleados sindicalizados que exigen condiciones similares.
Representantes de los sindicatos señalaron que algunos trabajadores aún no han gozado del retroactivo a pesar de haber enfrentado situaciones laborales comparables. Por ello, han solicitado a la Junta Directiva del Congreso una mesa de diálogo para negociar acuerdos y evitar nuevas disputas legales.