Se ha dado a conocer un acta oficial en la que todos los miembros de la Junta Directiva del Congreso, excepto el presidente Nery Ramos, firmaron el dictamen favorable para el aumento salarial de los diputados. Esta decisión ha generado fuerte rechazo tanto en el ámbito político como en la población, ya que el incremento representa un alto costo para el erario público y fue aprobado en la madrugada, coincidiendo con la aprobación del presupuesto 2025, lo que ha despertado sospechas de que podría haber sido parte de un acuerdo para asegurar su aprobación.
El aumento salarial de los diputados fue aprobado por el Pleno del Congreso, quedando pendiente únicamente el análisis financiero para determinar su factibilidad y el origen de los fondos. Una vez cumplidos estos requisitos, todos los miembros de la Junta Directiva, salvo el presidente Nery Ramos, firmaron el dictamen favorable, asegurando el camino para que el incremento se haga efectivo.
Sin embargo, la revelación de este documento ha generado una ola de indignación entre la ciudadanía y en el ámbito político. Muchos diputados que votaron a favor del aumento en el pleno ahora intentan desligarse de la decisión al ver el rechazo masivo de la población. El repudio ha sido tal que varios legisladores han evitado pronunciarse sobre el tema, mientras que otros han intentado justificar su voto.
Acciones legales contra el aumento
Actualmente, existen acciones legales en curso contra este aumento salarial. Una de ellas busca que el Congreso tenga que someter nuevamente a votación la autorización del pago, obligando a los diputados a asumir públicamente su postura sobre el incremento.
Además, la Corte de Constitucionalidad (CC) ya ha recibido una acción de debida ejecutoria, lo que significa que, si los magistrados ordenan su cumplimiento, los diputados deberán votar nuevamente el aumento salarial en el pleno, lo que pondría en evidencia quiénes realmente apoyan y buscan beneficiarse del incremento.
La controversia se ha intensificado debido a que el aumento se aprobó en la madrugada, junto con el presupuesto 2025, lo que refuerza las sospechas de que pudo haber sido una moneda de cambio para garantizar la aprobación de los fondos del próximo año.
