En menos de un mes, la vicepresidenta de Guatemala, Karin Herrera, ha realizado tres viajes internacionales. Tras su participación en actividades en Nueva York y Chile, ahora se dirige a París, Francia, donde será parte del Diálogo Global Ministerial sobre Ciencia Diplomática, organizado por la UNESCO y previsto para este martes.
El creciente número de giras al extranjero por parte de la vicemandataria ha generado cuestionamientos entre diversos sectores, particularmente por la falta de presencia activa del binomio presidencial en el país en momentos donde se han vivido crisis importantes. La ausencia de explicaciones claras sobre los resultados concretos de estas misiones internacionales, sumada al silencio frente a temas urgentes como el colapso del transporte, la inseguridad, la conflictividad social y las protestas ciudadanas, incrementan la percepción de desconexión con la realidad nacional.
A pesar de la inversión pública que implica cada viaje oficial, hasta ahora no se han hecho públicos informes de gestión o beneficios específicos obtenidos para Guatemala a raíz de estas participaciones internacionales. Mientras tanto, las necesidades internas del país siguen acumulándose y exigen atención prioritaria.
Organizaciones ciudadanas y líderes de opinión han manifestado su preocupación por lo que consideran un exceso de diplomacia internacional sin sustento en resultados verificables, especialmente cuando el país atraviesa por tensiones sociales, bloqueos, pérdida de confianza en la institucionalidad y desafíos económicos que requieren liderazgo efectivo y presente.
En este contexto, se hace cada vez más urgente que las autoridades ofrezcan transparencia sobre el costo, propósito y beneficios reales de estos viajes, así como un mayor compromiso con los problemas que aquejan a los guatemaltecos en el día a día.