Luego de que la sesión de jefes de bloque fuera cerrada de forma abrupta por el presidente del Congreso, Nery Ramos, comenzaron a circular fuertes rumores sobre una fractura interna en la Junta Directiva del Legislativo.
Según fuentes cercanas al pleno, varios integrantes de la directiva estarían inconformes con las decisiones unilaterales de Ramos, especialmente por su manejo del orden del día y su estrategia de evitar temas clave a través de maniobras administrativas.
La decisión de cerrar la sesión sin mayores explicaciones fue vista como un intento de controlar el debate parlamentario en momentos de alta tensión política. Sin embargo, según las fuentes, esta maniobra aisló aún más a Ramos dentro de su propia directiva, lo que pondría en duda su capacidad de mantener el control del Congreso en las próximas semanas.
Se espera que en los siguientes días algunos miembros de la Junta Directiva se pronuncien o marquen distancia, lo que podría derivar en una crisis de gobernabilidad en el Organismo Legislativo.