San Vicente Pacaya, Escuintla, amaneció bajo tensa calma tras los disturbios registrados la noche del martes, donde pobladores intentaron tomar justicia por mano propia contra dos presuntos secuestradores. La violencia escaló, dejando como saldo la quema de una radiopatrulla, varios policías heridos y la trágica muerte del agente Rudy Noé Cardona Sigüenza.
El caos se desató en el municipio de San Vicente Pacaya, Escuintla, luego de que un grupo de vecinos enardecidos intentara linchar a dos presuntos secuestradores de una niña, quienes, según los pobladores, fueron rescatados gracias a la intervención comunitaria. Los señalados fueron trasladados por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) a la estación local para ser consignados ante el juzgado correspondiente.
Sin embargo, la situación se tornó violenta cuando los vecinos, alegando que “los jueces siempre liberan a los delincuentes”, comenzaron a atacar la sede policial. Entre la multitud, vándalos armados se infiltraron y abrieron fuego contra los agentes, provocando el incendio de una radiopatrulla y varias motocicletas.
Durante el intento de evacuación de la estación policial, las unidades antimotines de la PNC intervinieron utilizando gas lacrimógeno para dispersar a la turba. En medio del operativo, el agente Rudy Noé Cardona Sigüenza, de 30 años, resultó gravemente herido. Fue trasladado de emergencia al hospital de Amatitlán, donde falleció a causa de golpes severos y posiblemente un impacto de bala en la cabeza.
Cardona tenía un año de servicio en la Comisaría de Escuintla y se encontraba apoyando a sus compañeros al momento del ataque. Era casado y padre de una niña de tres años, quien hoy queda en la orfandad por la violencia criminal disfrazada de protesta.
Las autoridades confirmaron que hay más policías heridos y que se iniciaron las investigaciones para dar con los responsables del crimen, asegurando que la muerte del agente no quedará en la impunidad.