Pese a los constantes discursos de eficiencia por parte del presidente del Legislativo, la realidad muestra un Congreso estancado, sin quórum y con una junta directiva debilitada que ya enfrenta rumores de posible relevo.
El Congreso de la República volvió a evidenciar su crisis interna este lunes 31 de marzo, cuando la sesión de jefes de bloque fue suspendida por falta de asistencia. Apenas seis jefes se presentaron, lo que obligó al presidente del Legislativo, Nery Ramos, a cancelar la reunión y anunciar que esta semana no se realizarán sesiones plenarias. La situación refleja la creciente debilidad de la actual junta directiva, que no logra consolidar apoyos ni generar consensos mínimos.
A pesar de que el presidente del Congreso, Nery Ramos, ha insistido en que su gestión ha sido más activa que legislaturas anteriores, los hechos demuestran lo contrario. La falta de quórum se ha vuelto una constante en las últimas semanas, afectando la aprobación de leyes, la discusión de temas clave y el funcionamiento general del Legislativo.
La situación se agravó este lunes, cuando solo seis jefes de bloque acudieron a la instancia convocada, impidiendo la elaboración y aprobación de la agenda legislativa semanal. Ante esta realidad, Ramos anunció la suspensión de todas las sesiones plenarias previstas para esta semana.
La incapacidad para reunir a los bloques no es nueva. Desde el inicio del 2024, la actual junta directiva ha mostrado falta de liderazgo, escasa articulación política y un distanciamiento creciente incluso de antiguos aliados, como los diputados de la ex bancada Semilla. Esta bancada, con la que inicialmente se observó un acercamiento evidente, ha sido señalada por ocupar un rol influyente en decisiones clave como la ampliación presupuestaria y la aprobación del Presupuesto General, donde en más de una ocasión, miembros del cancelado partido fueron vistos actuando como asesores de facto de Ramos, en lugar de mantener una distancia institucional.
La falta de respaldo político ha generado inestabilidad interna, y el ambiente en el Congreso se torna cada vez más tenso. Diversos diputados, incluyendo miembros actuales de la junta directiva, han dejado entrever en medios de comunicación la posibilidad de un relevo completo en la directiva parlamentaria. Aunque de momento se trata de un rumor, su sola mención deja en evidencia la fragilidad del actual liderazgo.