La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó este lunes, en Washington, la solicitud del gobierno del presidente Donald Trump para apartar unas 20,000 boletas en California.

Según el Departamento de Justicia, esos votos podrían haber sido emitidos a personas que no son ciudadanas estadounidenses. La decisión llega en la víspera de las elecciones de medio mandato, que definirán qué partido controla el Congreso en los dos últimos años del gobierno de Trump.

Una orden de una línea

El tribunal anunció su decisión en una orden breve: "La solicitud de medida cautelar pendiente de apelación, presentada a la jueza Kagan y remitida por ella a la Corte, es denegada".

Con ello siguen vigentes los fallos de los tribunales inferiores. Dos instancias ya habían rechazado el pedido; la más reciente, una corte federal de apelaciones, el viernes.

El pedido del gobierno

El Departamento de Justicia envió el mes pasado cartas a la secretaría de Estado de California y al registro electoral del condado de Los Ángeles. En ellas exigió apartar los votos de 20,000 electores que el gobierno considera "probablemente" no ciudadanos, según documentos judiciales.

En un escrito de 22 páginas, el Departamento de Justicia sostuvo que los votos de no ciudadanos pueden "degradar o diluir los votos válidos". Trump ha afirmado en reiteradas ocasiones que los demócratas permiten que inmigrantes voten de forma ilegal, y ha señalado al voto por correo.

La postura de California

Las autoridades electorales del estado cuestionaron las afirmaciones del gobierno federal. Dijeron que la lista de nombres entregada contiene numerosas inexactitudes y que apartar boletas con la votación en curso no es viable.

California es el estado más poblado del país, con unos 23 millones de personas en su padrón. Hasta el domingo por la noche se habían recibido más de seis millones de votos por correo, según la secretaría de Estado.