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Guatemala votó contra Israel, pero este voto no representa a la mayoría de los guatemaltecos. 

Guatemala e Israel han sido Estados aliados y amigos, desde el nacimiento del Estado judío en 1948, esta amistad se ha construído por más de 75 años, sin embargo, en plena guerra y a pocos meses despúes del peor ataque en contra de Israel desde la segunda guerra mundial del holocausto y genocidio judío, Guatemala traiciona esa amistad votando el 10 de mayo de 2024 en contra de Israel en las Naciones Unidas; sin embargo, estoy seguro que ese voto no representa a la mayoría de los guatemaltecos. 

La relación entre nuestras naciones se retrotrae hasta el 15 de Mayo de 1947, día en que la Asamblea General de las Naciones Unidas, resolvió crear el Comité Especial sobre Palestina (UNSCOP por sus siglas en inglés) para que recomendara qué debía hacerse con esos territorios bajo mandato británico desde la primera guerra mundial, éste Comité fue integrado únicamente por 11 países de todo el mundo: Australia, Canadá, Checoslovaquia, Guatemala, India, Irán, Países Bajos, Perú, Suecia, Uruguay y Yugoslavia. Nuestro país jugaría un papel protagónico, realizado a través del Representante Permanente de Guatemala ante las Naciones Unidas, el embajador Jorge García Granados, quien defendería la independencia y necesidad de un Estado Judío, asimismo, realizaría gran labor de convencimiento para que los países votarán a favor de la partición lo que significaría la posibilidad del nacimiento de Israel.  El 29 de Noviembre de 1947 es una fecha emblemática debido que es el preámbulo para el nacimiento de Israel, este día la Organización de las Naciones Unidas en Asamblea General aprobó la resolución 181 (II) aceptando un plan de partición de los territorios palestinos, la resolución se adoptó mediante votación y el resultado de la votación fue 33 Estados a favor (incluido Guatemala), 13 en contra y 10 abstenciones.   En la discusión de esta resolución el embajador Jorge García Granados expresó: “…Un solo Estado sugerido por el Alto Comité Árabe con el apoyo de sus países vecinos, no es práctico. En el presente y disturbado Estado de Palestina, los judíos no pueden esperar otra cosa de un gobierno árabe sino persecución, esclavitud y muerte, y las naciones del mundo no pueden deliberadamente condenarlos a la exterminación a una comunidad trabajadora y honesta, quienes han establecido una cultura para sí mismos en la tierra de sus ancestros inspirados por un profundo e indomable espíritu nacional (…) Asimismo, la creación de un Estado Judío es una reparación que la humanidad debe a una población inocente e indefensa que ha sufrido la humillación y el martirio por dos mil años.

El 14 de Mayo de 1948 a pocas horas para la terminación del mandato británico sobre Palestina se discutía en la Asamblea General de la ONU lo que debía pasar con esos territorios; sin embargo, Israel se proclamó un Estado independiente; el Presidente de los Estados Unidos de América Harry S. Truman declaró: “Este gobierno ha sido informado que un Estado Judío ha sido proclamado en Palestina y su reconocimiento fue requerido por el gobierno provisional. Los Estados Unidos de América reconoce al gobierno provisional como la autoridad suprema de facto del Nuevo Estado de Israel”.  No había nada más que discutir, la potencia y hegemonía mundial de aquel momento los Estados Unidos de América habían reconocido la independencia y soberanía de Israel. En las memorias de su libro Así Nació Israel, el embajador García Granados relató cómo trató de comunicarse vía telefónica con el Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala pero sin lograrlo regresó a la asamblea general y cargando con toda la responsabilidad sobre sus hombros como nuestro embajador plenipotenciario pidió la palabra para anunciar oficialmente el reconocimiento del Estado de Israel por el gobierno de Guatemala.  Era necesario un valiente embajador guatemalteco que entendiera el mandato político, diplomático y el verdadero sentimiento de un pueblo guatemalteco judeocristiano al cual representaba, por esa razón nuestro país quedó grabado en la historia como el segundo Estado en reconocer a la nueva y emergente nación de Israel.

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Al día siguiente 15 de Mayo de 1948 el Presidente Juan José Arévalo Bermejo firmó el Acuerdo de reconocimiento de Israel: “PALACIO NACIONAL: Guatemala, 15 de mayo de 1948. En vista de que el día de hoy se ha proclamado el Estado Judío, como Estado soberano e independiente, de conformidad con lo resuelto por las Naciones Unidas, en resolución aprobada por la II Reunión de la Asamblea General el 29 de noviembre de 1947, EL PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPUBLICA Acuerda: Reconocer, desde esta fecha, al nuevo Estado Judío, con todas las prerrogativas, deberes y derechos de los Estados soberanos e independientes. Comuníquese.”

Como ex embajador de Guatemala ante las Naciones Unidas puedo decir de forma determinante que los representantes diplomáticos representan a su Estado, a su Nación; por eso, los votos emitidos en la Asamblea General de las Naciones Unidas son analizados y sometidos a la consideración del Ministerio de Relaciones Exteriores; y en resoluciones de relevante importancia como los temas sobre Israel, los asuntos son puestos directamente del conocimiento del Canciller y del propio Presidente de la República para las decisiones respectivas. La decisión del Gobierno de Guatemala el 10 de mayo de 2024 de votar en contra de Israel en el seno de las Naciones Unidas; y apoyar al Estado de Palestina; fue un yerro enorme en la dirección de la política exterior de nuestro país, significa una traición a un amigo que en este momento está en guerra y recién sufrió el 7 de octubre de 2023 pasado, el peor ataque contra su población desde el holocausto, perpetrado por terroristas. Nuestro voto contra Israel traiciona nuestra relación política, diplomática y de amistad; la cual forma parte esencial de nuestra propia historia, por esa razón ese voto del Gobierno de Guatemala no representa a la gran mayoría de los guatemaltecos creyentes judeocristianos; como resultado, 12 bancadas del Congreso de la República han solicitado la interpelación del señor Ministro de Relaciones Exteriores, quién tratará infructuosamente de justificar la decisión, y deberá responder quién fue la persona que hizo semejante recomendación y quién tomó la decisión de éste voto, para que dicha persona o personas carguen con toda la responsabilidad y las consecuencias de sus acciones. Es un deber del Congreso de la República hacer uso del sistema de frenos y contrapesos republicano establecido en nuestra Constitución, ejecutando sus acciones conforme el verdadero sentir de la mayoría de la población guatemalteca en relación a Israel y hacer honor a las palabras del embajador García Granados, que dijo: “! Cuán lejos está Guatemala de Israel… y, sin embargo, cuán cerca!

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